La arena y la grava son dos de los materiales para construcción que más se utilizan en proyectos de edificación; sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado de dónde se obtienen? En esta entrada te compartimos un poco de su origen.



Comencemos con la arena, un material compuesto por partículas que van de entre 0,063 a 2 milímetros. Es importante destacar que la arena de la playa no es un material ideal para la construcción debido a que, contiene sales y restos orgánicos. Mismo caso de la arena del desierto la cual debido a la larga exposición al viento, vuelve sus granos redondos e incapaces de reunirse entre sí. Respecto a su obtención, la arena se extrae de canteras, triturando rocas, de los causes de ríos y lagos y del fondo marino.



La grava, por su parte, está integrada por rocas sedimentarias detríticas, las cuales son producto de la división natural o artificial de otras rocas o minerales. Regularmente miden entre 2 y 64 milímetros de diámetro. Esta se obtiene de canteras con la utilización de máquinas o explosivos o, en el caso de la grava natural, esta es producto de la erosión por lo que suele conseguirse en los lechos de los ríos.



Si tu proyecto de construcción requiere de arena o grava, puedes adquirir estos y otros materiales de construcción llamando a Materiales y Agregados Santa Rosalía de Camargo; en donde también ponemos a tu disposición la renta de maquinaria.






Con información de Clarín, Rocas y Minerales y  La Vanguardia.